miércoles, marzo 29, 2006

Hoy con ustedes...

El hombre cojín
En peculiares circunstancias, arribó esta mañana/tarde/noche un extraño ser cuyo cuerpo estaba totalmente lleno de cojines.
Si señores, este fantástico acontecimiento fue visto por aproximadamente una decena de personas en las inmediaciones del cerro pongaleustedelnombre lo que por supuesto generó dudas entre los más escépticos.
La Seria y su pequeñísima libreta de apuntes estuvieron paradas en el mismo punto en donde aterrizó el cojín gigante y pudieron acceder en exclusiva a una entrevista con él.
En medio de la nada y de todo, estaba el ¿androide/marciano/turista?. Acolchado y al parecer recién lavado, el ser de quizasdonde accedió a conversarnos sin colocar trabas a las preguntas.
- Antes de comenzar, ¿cómo prefiere que le llame?
- Puedes llamarme como mejor te acomode: cojín, pillowman (para los "gringous"), almohada. Da igual.
- Bueno don cojín. Quisiéramos saber quién es usted. ¿De dónde viene?
- Vengo de Cojilandia (y que no se confunda mi nombre para otros fines). Un planeta que queda muy cerca del vuestro. Si no saben dónde está es por la mala gestión de la Nasa...
- Pero ellos han llevado incluso el hombre a la luna...
- No me venga con patrañas señorita. ¿Usted cree que en el cielo del espacio no hay estrellas?. Eso no era más que un paño negro de fondo. ¡Por favor! Ja-ja-ja.
- Irónica respuesta (me está cayendo bien el pillowman). ¿Y usted allá qué cargo ocupa? Lo digo por esos cierres y botones que cuelgan del género de las almohadas.
- No pues. Ahí si que estamos mal. En Cojilandia no hay "cargos" como usted le llama. Todos hacemos de todo, para algo tenemos la napa en la cabeza. ¡Ocupémosla por dios!.
- ¿Y a qué vino a la Tierra?
- Mmm (medita un rato). Eso no sé si contestárselo. Las políticas establecidas en las relaciones exteriores de Cojilandia son estrictamente privadas y la difusión e incluso el simple copuchenteo está penalizado.
- ¿Y cómo castigan los delitos?
- A cojinazos.
- Y ahora ¿cuáles son sus planes? ¿Alguna visita iluste?
- Sí. Pretendo ir a ver en algunos minutos más al "Divino Anticristo". Dicen que ese hombre es la respuesta a muchas inquietudes.
El relleno de espuma comienza a inflarse, indicio de que la partida está por venir.
- Bueno, bueno... señor cojín ¿alguna última palabra para este medio antes de partir?
- Sí, por supuesto. Sólo quiero decirles a todos aquellos que matan a los animales, que pronto recibirán noticias nuestras. Hablo puntualmente (y eso no quiere decir que no haya más lugares), de Antofagasta y los "tontitos" de Ingeniería de la UA, de San Antonio, Valparaíso y alrededores y del señor seremi de salud de la región metropolitana. Ya les advertí... yo... y también... para después luego...
Extra, extra!
Interrumpimos transmisiones para decir tan solo que...
La zanahoria se acerca.

sábado, marzo 25, 2006

Conejadas

Un conejo fucsia
Me contaron la historia del conejo fucsia que pasea a diario cerca del Barrio Brasil en Santiago.
Con una correa, su dueña lo traslada de un lado a otro, ocasionando que los transeúntes observen extrañados a este simpático y a la vez pobrecillo ser.
Es un conejo, blanco en sus comienzos (por lo menos eso pretendía su madre), y que luego bajo los efectos de ciertos líquidos, tinturas y quiensabequémás, su piel fue cambiando de color hasta llegar a lo que es hoy: un conejo fucsia.
Los niños se le acercan, la dueña sonríe y el animalejo suspira.
After that: haciedo publicidad barata: sigan votando nomás por el AltoSubterráneo aquí. Gracias.

miércoles, marzo 22, 2006

En el diván

A palitos
Formados de palitos, los hermanos nacieron gracias a la gestión de un par de crayones y la mano mágica de un niño, quien mientras estaba siendo atendido por la psicóloga, llenaba una hoja en blanco con ideas que venían de su cabeza o quizás desde el más allá.
- ¿Quiénes son ellos?
La pregunta rebotaba en el cerebro del pequeño que sin ninguna reacción continuaba dibujando al par de amiguitos.
Primero en negro, luego colores más fuertes, pero nada resaltantes.
- ¿Son tus papás?
Otra vez una pregunta. El niño no quería preguntas. Era feliz en su mundo "en el trance".
Detrás de las sombras de su creación, los hermanos se reunían a pensar en qué hacían plasmados a palitos y en una hoja de consulta.
La psicóloga no paraba de anotar observaciones inútiles y las rayas parecían ser el único material que reiteraba su presencia.
Los palitos seguían la música de fondo que la profesional había escogido para el niño. El relajo es indispensable.
- ¡Y qué sabe usted!
Los palitos eran sus amigos. Blancos, morados, azules o rosa, los palitos y sobre todo los hermanos, eran sus compañeros de juegos. No los molesten.
- ¿Inventemos una historia con tus amiguitos?
La goma de borrar hizo su trabajo.

domingo, marzo 19, 2006

Música sentados

Asientos 24,25 y 26
Y ahí henos sentados. ¿A las 21:00 o 22:00 horas?. Qué más da.
Un joven acomodador nos mostró el camino hacia los acolchados asientos, haciéndonos sentir importantes aún con las zapatillas rotas, el cierre malo del polerón y la plata justa en el cajero automático.
22:15 hrs. (ni las 21 ni las 22). Se apagan las luces y una voz en off da indicaciones que luego uno que otro no cumplirá.
- No fume.
- Ni comestibles ni bebestibles.
Pronto las guitarras, el bajo y batería harían lo suyo. Sin embargo, la curva del reporte se nos iba cayendo de a poco mientras las espaldas se iban deslizando por los acolchados. Todo esto mientras...
Groupies. Unas lolitas de alrededor de 15 años vueltas locas con esta agrupación chilena. Grupo joven, fans jóvenes. Saltaban cual conejos en el prado agitando los brazos y sacando cuánta tecnología podríamos desear para dejar registrado al grupo de sus amores. Por supuesto no faltó el ¡siéntense!.
Fotógrafos por doquier. ¿Será necesario sacar fotografías de secuencia a todos los movimientos de los artistas?. El artista tocando la primera nota; acostado guitarreando, la baqueta a 45 grados, a 50, a 68...
El "mono". Con movimientos peristálticos - psicoldélicos - ¿quédiabloshace?, el invitado de la banda, el señor Marabolí era el único que sonreía sobre el escenario.
- Son cuatro
- Saquen al mono
Palabras que venían de atrás. ¿Le habrán tenido "mala"?.
Porfiado. Te dicen que no se puede fumar dentro de la sala... Y le quitó de las manos el cigarro. Sin más explicación.
Habia quienes coreaban las canciones. Otros movían la patita. Y nosotros... Chileno...
After that: fotografías gentileza Alamedas (hay photoshop de por medio).

jueves, marzo 16, 2006

Hello my baby!

... y la hizo callar.
" Estaba la rana sentada bajo del a...gua
cuando la rana se puso a cantaaar,
vino la mosca y la hizo callar".

Pobre rana (y posteriormente pobre mosca y pobre araña y etcétera). Las hicieron callar. Nos hacen callar; los hacemos callar.
Y es que la corchetera alcanza para todas las bocas. ¿Quieren decir algo?. Pues esperen sentados porque el camino es largo.
Tal como a la rana nos sucede a todos. Hablen y serán censurados.
La hoja filuda de la tijera espera impaciente por cercenar una que otra lengua, a lo Oldboy.
- Haré lo que quieras, incluso, no volver a hablar nunca más. Seré tu perro y nuevamente etcétera.
Y ahí estaba la pobre rana (y luego la mosca, la araña...). Sentadas esperando por una oportunidad. Sólo querían cantar bajo el agua. ¡Cómo si se pudiera!.
After that: El mundo debe paralizar sus vueltas. Hoy, el homenaje es para Matilda, la nueva hadita rosa que llegó esta tarde al mundo.

lunes, marzo 13, 2006

Lengua traposa

Sin sabores
Tal como la lagartija pierde la cola a manos de los pequeños con resortera, sus ojos iban soltando pestañas a medida que el sol cambiaba coquetamente de posición.
La luz se colaba por entre los agujeros, siendo letal la mirada hacia la ventana. Obviamente, el placer que le causaba era indescriptible, por lo que todo en el mundo se dirigía hacia ese lugar prohibido.
De fondo, la música le recordaba que la vida estaba marcada por las agujas del reloj. La habitación, lo único que le permitía conocer el resto del universo.
Los cuadros apostados a un solo lado de la pared izquierda, la misma que topaba con la ventana, la luz y todo eso, mencionaban sutiles el paso de la mañana. Un, dos, tres pasos hasta llegar al límite.
¿Qué es lo que pasaría si la última pestaña acaba con el vaso de leche que temerosamente hirió el borde de su dedo?.
Líneas, manchas, colores y uno que otro tono, ornamentaban la pared. Esa única parte de su habitación a la cual le tenía respeto. El resto, sólo pintura blanca.

viernes, marzo 10, 2006

Cosas mundanas

Una araña en tu pelo
No hizo falta decir algo. Una pequeña araña subía rápidamente por su pelo, mientras la mirada atónita de la contraparte intentaba esconderse de tal acontecimiento.
Rubia, menuda y audaz, la octopatas intentó en todo momento de arrebatar todo el sabroso líquido que emanaba de su esencia. Sin embargo, un humilde y nunca bien ponderado paño de cocina, terminó con la insectívora odisea. Su muerte, provocó risas. ¿Triste? sí, pero ¿quién no descansaría con el término de un 'enemigo' consciente?
After that: ya lo decía en un comienzo... son cosas mundanas.

lunes, marzo 06, 2006

(Des)tapado

Un hueso de pollo atravesado en la garganta
Y así una vez más sucedía frente al espejo: su cuerpo aparecía deforme y desgastado por tanto ¿mal?trato. El daño era por sí mismo entregado casi como un regalo maléfico desde lo más alto de su (in) conciencia.
Al comienzo, el falso optimismo le hacía recordar viejos tiempos, en donde la figura acompañaba muy bien las diferentes piezas textiles confeccionadas con las más altas/bajas/medianas telas.
Luego, el espejo hacía su trabajo. La verdad imperaba en la imagen y todo lo bello que pudo recordar, ahora sólo se iba convirtiendo de a poco en una tétrica fealdad, digna de vendas en los ojos.
Unos pequeños golpes sobre su abultado abdomen, manifestaban su descontento. Las uñas seguían en la lista. Cuidadosa, pero dañinamente, las deslizaba por su pecho, logrando que largas líneas rojas se formaran a pocos segundos. Todo sin dejar huellas. El escote esperaba más tarde.
¿Y las piernas?. ¡Oh! ese era un festín para sus puños. Esos hoyitos que las adornaban la hacían vomitar. Las rayitas blancas que decoraban notoriamente sus muslos era algo que exasperaba a la del otro lado del espejo.
Y ahí se acercaba el minuto del perfil. Una vez más las lágrimas encolerizadas subían al escenario y bajaban bailando tap sobre la grasa acumulada.
El desfile de cómida rápida le hacía temblar y las miradas acusadoras (y también las que ella imaginaba) terminaban por ahogarla en la mayonesa de la promoción.
- ¡Hey!. Si lo que importa es lo de adentro.
- Sí. Claro.

sábado, marzo 04, 2006

Insomnia

Una noche espalda abajo
Nada peor que esto: dormirse temprano para luego despertar en medio de la madrugada y no poder pegar ninguno de los mil ojos.
En puntillas buscó a tientas el discman para poder por lo menos escuchar algo que le acomode por un par de horas (mínimo un par de horas).
De lejos, la luz del televisor proveniente de algún otro cubículo no permite la concentración máxima. Así, los párpados se obligan a sí mismos a alargarse hasta su máxima expresión.
¿Qué escuchar?. Introdujo las manos por los recovecos de la cama hasta llegar a la meta; tampoco es una tarea muy graciosa si pensamos en que no se quiere ni mover un alfiler. Los sonidos a esas horas de la noche se multiplican, sobre todo para quienes tienen problemas con la almohada.
Tori Amos pide permiso para adelantarse en la fila. Con un pequeño piano entre sus brazos, camina sigilosa y presiona con delicados dedos el play que nos llevará al éxtasis onírico.
A propósito de sueños, la Seria se vio manejando un Transantiago. Era fácil conducirlo... no tenía palanca de cambio.
Todo partió con Parasol. El término aún no comienza.

miércoles, marzo 01, 2006

Anteojos húmedos

La decisión es suya
Hoy quisiera contarles algo. Primero, ¿quieren que descorra la cortina?.
Si su respuesta es sí, lea las letras anaranjadas. Si su respuesta es no, continúe leyendo en negro y sáltese lo demás.
Entre libros y hojas sueltas comienza mi labor. Despego algunas cosas de su pasado y las traigo (ir)remediablemente hasta el presente.
Ojeo uno por uno el trabajo de algunos años y me parece encontrar la pregunta en letras gigantes. ¿Habrá sido suficiente?.
La mayoría de las personas que flota por allá/acá/más poracuyá, tiene las armas para enfrentar la ola de zapatos sucios que está por venir. Mi sentir es el de no estar preparada ni siquiera para atar los míos.
Mi mente se estira intentando alcanzar lo que desde hace un tiempo sueña. La conexión hacia el exterior parece inevitable, mas no consigo nada volando hacia lo que ya no es propio. Vuelo inerte hacia lo ajeno.
Me siento sobre el césped húmedo aún por el rocío de la mañana a pensar en qué diablos hago parada entre estas nubes siniestras que lo único que consiguen es taparme los ojos y dejarme encerrada por semanas en el infierno del ocio.
Imploro por un oido paciente, alguien que escuche de mí y acepte lo que hoy le vengo a proponer. Tengo ansias de demostrar lo que tengo bajo la manga, pero aún la puerta está con llave. ¿Es acaso muy nocturno mi pensar?.