Titulación periodistas 2006
El sábado 16 de diciembre nuestra generación, junto con la de psicólogos de la
UCN, tuvimos la entrega de títulos.
Y hasta que me titulé. Ahora tengo el famoso "cartón" del cual tanto se habla. De aquel que te "asegura un futuro"... en fin. Ahí tengo los dos diplomas: el de periodista y el de licenciado en comunicaciones. Ambos junto al cartoncito del diplomado en cine, todos a la espera de una pronta enmarcación.
Lo emocionante en esta historia es que fui elegida como la
mejor alumna de la promoción 2006 de la Facultad de Humanidades de la UCN. Si bien la elección fue mucho antes de la ceremonia, el día "d" fue en ese mismo instante en que me llamaron a subir al escenario y comenzar con mi discurso.
Es extraño estar en frente de tantas personas y que por parlantes suene tu nombre como el considerado mejor alumno de la promoción. Es extraño, sobre todo cuando sientes que hay compañeros que se destacaron mucho más y que sin tener un promedio clasificado como sobresaliente, se la jugaron de todas formas para que la permanencia en la universidad no sólo fuera ir a sentarse en una silla y absorber las cátedras de los profesores...
Muchas voces acalladas y varios pares de ojos puestos en mi persona. Todos escuchando atentamente mis palabras que salían en forma libre y cómoda por el micrófono de aquella noche.
Me sentí bien, satisfecha y hasta orgullosa. El tema de la ceremonia iba más por el lado de hacer felices a quienes tenían la intención de verme recibiendo el diploma. La sorpresa estaba en el reconocimiento, el galardón y por supuesto, en el discurso.
Seamos los artífices de cosas nuevas, salgámonos de la odiosa fila en la cual estamos acostumbrados a estar. No sé si somos los llamados o los elegidos. Lo que sí es certero, es que contamos con la capacidad suficiente para atreverse y hacer la diferencia. Tan sólo basta con proponérselo. Dicen por ahí que con amor no se pagan las cosas y es cierto. Sin embargo, ¿con mucho dinero puedes pagar por la satisfacción de que estás haciendo lo que siempre quisiste hacer?
Lo más gracioso es que no tengo trabajo... paradojas de la vida.
After that: gracias a todos quienes dejaron comentarios de ánimo y felicitaciones en el post pasado. También gracias a mis compañeros, aquellos que se acercaron con un abrazo fraterno y verdadero. A los justos, gracias.