sábado, febrero 23, 2008

Trastornos del ánimo

¿Y qué va?
Si no es una cosa, es la otra. Qué dinero ni que tiempo menos, la cosa se explica fácilmente con el hastío que se tiene al ver la cara de algunas personas que simplemente lo detestan, porque ésa al parecer es la realidad.
Una vez se sintió alegre por la situación que estaba viviendo. Ahora, pareciera que de sus ojos cayeran lágrimas constantes y esto siempre es al ver cómo otros lanzan mensajes subliminales contra sus decisiones, sus alternativas y su laborar.
Pensó incluso que no pertenecía a ninguno de los lugares que se le presentaban como abanico. Sin embargo, se dio cuenta rápidamente que él era el de la buena idea y el resto el que no comprendía - aún a estas alturas - la gracia con la cual intentaba ayudar.
¿Qué hacer cuándo todo indica que se estaban aprovechando de él? Hay formas y formas de pedir las cosas y ahora que tenía la posibilidad, la ayuda de convirtió en deber mientras otros se rascan la panza felices de la vida.
foto: Google.

5 comentarios:

Cheshire dijo...

aaaH mujer, enredada eres para escribir y te termino leyendo de a dos veces, porque de una no alcanza....
y quien y de quien se aprovechan... a quien le cambia el ánimo. supongo, pero mejor no digo.... no vaya a ser que me equivoque.

Saludos!!:D
JCM

BORJA F. CAAMAÑO dijo...

Lamento decir, tal vez sea por la hora y el cansancio, que me he perdido entre las letras y las líneas en dos ocasiones.

Pero a la tercera va la vencida, y creo haber compartido esa alegría al conocer a alguien y saber que no comprender que marcará un punto de inflexión en mi vida.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado

Ipnauj dijo...

Una vez tuve una idea y me equivoqué. Juré no hacerlo nunca más.

Un gran saludo.

Bandolera dijo...

mmm espero que el ánimo no te deje la pluma a un lado....se extraña por acá.
Abrazos

Rodrigo dijo...

saludos gentiles


y ahora...cómo le sucede la vida?. supongo que se aprende no?

le dejo un cariñoso abrazo