sábado, enero 26, 2008

Época estival en día de lluvia.

Muchas cosas suceden en tiempos muy cortos. Recuerdos, nuevas experiencias, vida y más vida recorre por las venas de todos aquellos que deciden no ser mediocres y caminar libres por una fila inexistente.
Da un poco de náuses pensar en lo retorcido que se puede volver todo. De los cambios físicos y psicológicos que pueden atreverse a entrar en nuestra cabeza sin siquiera golpear avisando de su llegada.
Es tiempo de crecer, ser independiente, rascarse con nuestras propias uñas... (algo me detiene: dos niños pasean lentamente en sus bicicletas)
Decía, rascarse con nuestras propias uñas. Sin embargo, la cosa no es tan simple, si al final siempre dependerás de algo o alguien. Siempre estarás empeñado en aferrarte al más mínimo sentimiento, queriendo en ocasiones volverte un niño y estar a un lado de todas las circunstancias.
Cuatro paredes llenas de recuerdos, mas no todos los que necesito, están siempre dando vueltas en la noche. Ruidos que atemorizan y hacen abrir los ojos para repasar cada vértice.
Viene a veces vestido de ayer. Camina sobre el miedo - al parecer aún no se da cuenta de su actual condición - vestido de ayer. Nunca más de mañana.

foto: Viddefotos.

2 comentarios:

::: Isis ::: dijo...

Recuerdos que nos invaden cuando menos lo esperamos, ufff.... que fome algunas veces, ya que la nostalgia no nos deja libre tan facilmente.


Cariños!

Víctor Hugo dijo...

Hola. Per�odos de melancol�a. El ayer tambi�n est� presente en mis pareces crema (pintadas as� para ver con anticipaci�n a las putas ara�as).
Llegu� ac� buscando algo sobre Juana Molina y me encontr� con la coincidencia de que hicimos el mismo Diplomado jajaja.
En fin...
Saludos,