domingo, julio 16, 2006

Al límite

Sólo una mano
Es difícil entenderlo cuando no se han dado los pasos necesarios. Sin embargo, y al contrario de lo que se cree, es habitual que las pisadas se tornen complicadas cuando el suelo en el que mueres cada día se convierte en ondas. Sí, pequeñas ondas que - aunque crees fáciles de traspasar - son una pesadilla.
Pides una mano, pero no hay ni una sola en quien confiar. La mayoría están quebrajadas, flácidas y demasiado inútiles como para darles una oportunidad. Mala cosa.
Tu cuerpo se bambolea durante la mañana. Alargas tu brazo hasta más no poder en busca de ayuda, y no, lo que consideras como una salvación, no es nada más que una pesadilla.
Foto y ¿arreglo?: Viddeara

martes, julio 11, 2006

Psicodelia

Colores virulentos
Boca arriba. Las sábanas eran verdaderos agujeros que moldeaban cada centímetro de su cuerpo.
Ventanas cerradas y cortinas descorridas. La luz proveniente de la calle, realiza figuras en la pared: unas tétricas, otras más bien dulces.
Arriba en el techo, ininteligibles dibujillos danzan felices al son de la lluvia, la que cae sincesar en un pavimento que ansiaba su llegada hace ya meses.
Verdes y fosforescentes. Una boca entreabierta comienza a vomitar verdades entre lo onírico y la vigilia. El don del sueño profundo no llegó hoy a la hora.
Mientras, los vértices del cubículo se llenan de viscosas circunferencias verdes. Segundo a segundo se apoderan de todo el espacio. Entran por sus dientes, juegan con su interior.
Una franja anaranjada surge desde el fondo de la habitación como queriendo romper con las risas. Destellos rojizos rodean la madera con los que están compuestos los zócalos, los cuales a su vez, salpican azulosos goterones que se introducen fieles por la nariz de quien aún sigue boca arriba.
Foto: en Google

domingo, julio 09, 2006

Huellas invisibles

Paso en vano
Cinco pasos y listo. Ya estaba en el lugar.
A pesar de eso, la neblina impedía toda posible visión hacia el interior de lo que parecía un condominio de departamentos.
A la derecha, una ampolleta encendida hacía pensar en que ahí se encontraba la caseta del guardia. Sin embargo, no era más que el letrero de la dirección.
Se decía que al fondo del pasaje vivía. ¿Será cierto?
Flashes de cámaras iluminaron el lugar. Un desierto lluvioso anegó por completo su vista, la que en realidad nunca fue diáfana. Dos ojos, nada de cerebro (o por lo menos poco detalle de él).
Se dice una cosa, se hace otra. Tickets fallidos, a la basura los boletos.
Alto
El camino se bifurca. Un paso en vano y el agujero está cerca. Las letras una vez más se bambolean por las retinas del lector. Desde las hojas de un cuaderno, las frases bailan y el agua corre la tinta.
¿Qué hacer cuando todos vociferan dentro de un mall? Luces, música estridente. Miles de pies discuten por la pérdida del dinero y de lo "cara que está la cosa".
Uno, dos y tres pasos y listo. Ya estaba en el lugar.
After that: ¿qué?
Foto: Viddeara

miércoles, julio 05, 2006

Paso ligero

Sí, Él
Se llevaba las palabras tan fácilmente, que su mente daba tumbos sin sentido por el lugar.
No había excusa para dar la vuelta. Con su dedo índice apuntaba la realidad. El resto eran tan solo banalidades propias de yo, de tú, de todos.
Se decía que su cerebro era ilusión, juicios e irracionalidad. No obstante, para su lengua todo era simple.
- Usted vea y haga lo que le plazca.
Cuando las personas creen X, él dice Y. Si la mayoría del público se le para en frente, él los escupe.
Así en medio del viaje, se presenta ante usted como un hombre más. Allá, en lo más alto de la nada, un lápiz y un cerebro.
Un scáner a lo íntimo, una vela apagada, un café cargado sin sueño.
Pestañas quemadas, piel curtida, uñas negras.
Foto: en Google

domingo, julio 02, 2006

En movimiento

Lentejas cuadro a cuadro
Un plato. Música de Peter Gabriel. Lentejas amontonadas y desiguales dentro de su similitud.
Unas a otras se juntan, se reúnen, se pisotean.
Cuadro a cuadro se aprecian, se miran, se tocan.
El desfile comienza sobre el mantel a cuadros. Una a una se presentan alzando la voz.
A la derecha, luego a la izquierda. 1,2,3,4..., le siguen un par de fideos y un trozo de longaniza.
Sal, sal, sal. Un trago de agua; un trago de sopa.
Foto: en google

miércoles, junio 28, 2006

P+E+P+A


¡Guau!
Hoy por fin me decidí.
La frontera del hogar fue cruzada.
No me intimidaron esos gigantes de hierro,
ni los pies furiosos.
Cola parada, nariz húmeda.
Unas ciclistas me dan su pata.
Otros amigos ladran al compás de mis pasos.
El hogar está cerca y apresuto mi andar.
¡Pronto!, un plato de agua.
Doy una vueltas y duermo. Todo, mientras por la radio algo añejo suena.
Ojalá se repita mi hazaña.
Me sentí heroína.
Foto: Viddeara

viernes, junio 23, 2006

Cerebro ardiendo

Sueño en vigilia
Observa, respira. Un sol egoísta pega en la ventana.
Manos, toda clase de ellas. Unas transparentes, otras fragmentadas.
Mientras una nube corta a la luna y un camello tira de una carroza fúnebre,
Las zapatillas bailan al compás de una pieza de Strauss.
Ojos. Muchos de los mismos. La mirada se hace extensa, grave, oscura en todo momento.
Las manos aparecen nuevamente. Se comen una galleta.
Hay un virus que aspira como la nariz de un perro sobre el césped recién cortado.
Los mensajes se cuelan por debajo de la puerta. Las imágenes se suceden una tras de otra dejando espacios continuos. De allí surge el respiro diario.
Es David Bowie. Ya escuchó sólo "Hours", pero con gusto repite la sesión.
Cierra su "ojo verdadero" dejando entrever sólo el de vidrio. El resplandor es inimaginable.
Todo el cuadro se mueve más rápido. Segundo tras segundo, los pies se movilizan por la arena húmeda, ésa que se extraña, la que te motiva y enferma al mismo tiempo.
Algo que te llena de miseria te hace feliz.
Cargar con aquel muerto. Sí, con ese que se convierte en mago y los hace desaparecer a todos.
Cierra esa mano y abre cada poro de tu piel.
¿Sientes esa brisa repugante?
Fotos y ¿arreglo?: Viddeara

martes, junio 20, 2006

Dulce y amargo

Coqueluche
Tras varios exámenes e ingesta de (para cualquiera) exceso de remedios, el diagnóstico fue el siguiente:
- Tos Ferina o Coqueluche
Bordetella pertussis se llama la bacteria. Se alojó cuán invitada inesperada en el tracto superior respiratorio, causando una infección que produjo una tos imparable.
"Metralleta" decía Betroyer - ¿A cuántas personas mataste?
La garganta pedía un poco de compasión, pero al contrario de eso, era la tos "con más pasión" que he tenido en mi vida 0(¿notaron el juego de palabras fome?).
Esto es autoreferente y ¿por qué no? si después de haber gastado ochenta mil pesos entre remedios, bonos de consulta médica y exámenes, necesito hablarlo cual terapia psicológica al bolsillo se refiere.
Agua, mentitas y mucha suerte se necesitan para combatir el síntoma cuando no se sabe aún que es lo que te sucede.
Lugares en donde más te da tos:
- La micro
- En clases
- Esperando en una fila (banco, supermercado, comida rápida, etc)
- En exposiciones de arte, el museo, inauguraciones (sobre todo en la parte del discurso)
- Para los que van a misa, ahí les dará
Conclusión: ¡te da en lugares en donde no puedes hacer ruido!
Radiografías limpias, pulmones sanos y corazón en su lugar. Rinitis crónica y, por lo tanto, una sinusitis leve. (Consecuencias de Madame Curie - la gata) y por supuesto... Coqueluche.
After that: Un dolly es un movimiento de cámara que “sigue” al protagonista.
Si es IN, es porque lo sigue por detrás, mientras camina.
Si es OUT, lo sigue de frente, por lo tanto la cámara "camina" hacia atrás (como en el video Bitter sweet sinphony de "The Verve")

viernes, junio 16, 2006

Después de cine

Un punto en el mapa de Turistel
Luces urbanas. Todo es luz. Extranjeros balbuceando.
- Un chocolate caliente y déme de esas “galletitas finas”
- Para mí, un jugo y un trozo de torta
Un grupo de jóvenes con cara de cine hacen un dolly out mientras el protagonista realiza su performance artística- pseudo…
Antes: Raúl Zurita y Pablo Schwartz
Durante: Christian Núñez y Pablo Herrera
Después: Iván Valenzuela y Roberto Poblete
(Como si fuera parte del hecho cinematográfico)
Una vela de aceite. Quitasoles inútiles (- deberían sacarlos de noche. – No pues, ves que le da “el aire parisino”). Sillas de madera que bien podrían aguantar mucho.
- La cuenta por favor
Un par de zapatos y otro de zapatillas. La caminata se vuelve correría tras una micro.
Un beso. Un póster de aquellos clásicos.
- ¡La puerta!
Alter that: Escuche Eraser, el nuevo trabajo como solista de Thom Yorke. Le va a gustar.
Fotos: En google

lunes, junio 12, 2006

I dreaming in the rain

La olla del gnomo
Botas en el agua. Pozas hechas de barro y suciedad. Abrigo largo y manchado con la tierra acumulada en aquel rincón.
¿Acaso es cierto que si vas al final del arcoiris, podrás hayar la olla de oro que guarda un gnomo?
Para allá partió luego de que las últimas gotas de agua habían caído sobre la ciudad.
Pasos húmedos, calcetines mojados... el pelo se congeló tal como si lo hubiese rozado un poco de hielo. Sin embargo, y pese a todo inconveniente climático, continuó con la hazaña. Mal que mal, nada se pierde con intentar (dicen).
La caminata duró más de 3 horas. Huellas de fango adornaban el lugar. Por más pasos que daba, ni gnomo ni olla aparecían.
- Todo debe ser parte de un mito.
Paso a paso, su cuerpo fue sintiendo el frío que imperaba en todo lugar. La ambición de llegar hasta lo que sentía como real, ocasionó aún más obsesión en su mente. La sola idea de encontrar la olla y sobre todo la inmensa cantidad de oro y joyas...
Ahí estaba. Una persona de muy baja estatura lo miraba desde lo alto del cerro. Junto al extraño, una cabra y un palo que emulaba un bastón.
Tenía los ojos rasgados. La piel curtida y de apariencia extraña. Bastó con una sola pestañeada para que desapareciera y volviera a renacer en otro monte.
- ¿Acaso se trataba del duende de la olla?
La pregunta inundó las pupilas. El ambiente se hizo espeso y el calor destronó al gélido aire que anteriormente calaba en los huesos.
Ojos con arena, el cuerpo tomó forma de bastón. En la piel se formaron centenares de grietas. Por ahí transitó el oro del mundo.
Foto: Viddeara in the rain

jueves, junio 08, 2006

Boquiabierta

La una y la otra
Mientras la una conversaba, la otra gritaba.
Hipocresía
Desilusión
Amargura
La una intentó luego conciliar la situación; la otra, salpicaba fuego por la boca... fuego retenido durante millones de años.
Recuerdos
Suciedad
Pesadillas
La otra dice que todo el mundo le pertenece y que el sol gira en torno a su universo... la una esperaba que la puerta se abriera, dejando un espacio para respirar.
Silencio
Mentira
Dinero
El cuerpo de la otra comienza a levitar sobre el fuego que arde feliz en torno de la una, quien espera pacientemente por una mirada...
Foto: en google

domingo, junio 04, 2006

Solo, de soledad

¿Recuerdas cuándo moriste?
Foto: en Google

jueves, junio 01, 2006

Ojos vendados

En la pared, un orificio
La habitación parecía más grande de lo normal. Será que la luz no existía en aquel momento. De seguro a alguien se le ocurrió quitar la lámpara que solía estar en uno de los rincones.
Todo era oscuridad. El orificio en la pared era la única fuente lumínica presente.
Afuera, no hay ruidos. Todos deben estar durmiendo, planenado sus vidas, dejándose de hablar, reconcilíandose, qué vamos a saber. Lo que ocurría dentro era una interrogante.
Ese vestiguio de luz daba directo en su cara. La iluminaba por completo, dejando su cuerpo en total desaparición.
Recordó miles de imágenes que se presentaban gratis ante sus pupilas. La función era personal, nada de invitados especiales, nada de aparecidos. Los ojos cansados tendieron a cerrarse. Sentían arena. Sentían "yanomás".
Había también restos de palabras que habían quedado olvidadas bajo la cama. A pesar de no ver nada, las sentía y podía entender por fin su significado. Vocales y consonantes se hilaban perfectas en oraciones que a veces se tornaban repulsivas. Hastiaban.
Se acerco al orificio de luz y miró a la calle. Silencio. Era ya tarde o quizás nadie planeó pasar por allí a esa hora. Incorporó su cuerpo y lo hizo parte de las haz luminoso.
Luz, luz, luz en un charco de silencio.
Luz en medio de lo inerte.
Luz que no es capaz de llenar espacios.
Maldita luz que no entra, dejando entrever sólo lo que a ella le interesa.
Odio hacia la luz egoísta, ésa que no interpreta palabras.
Foto: en google

domingo, mayo 28, 2006

Dominguerías

Desde mantenido hasta cafiche
(o extracto de todo lo que una mujer puede decirle a su ex marido un domingo en la mañana)
¿Qué otra cosa más puede suceder un domingo que la visita de "la otra"? Sí, la otra.
Ustedes se estarán preguntando:
- ¿Y quién es "la otra"?
Bueno, esto sucedió "un" domingo. Jornada en que la mayoría de los seres humanos abre los ojos más tarde esperando a que por lo menos durante un día a la semana todo vaya bien, tranquilo, relajado. En fin. La cosa es que alguien tocó a la puerta a eso de las doce. ¿Quién podrá ser? *
*Nota aparte para responder a eso:
Usualmente la gente que puede llegar a visitar las casas un día domingo por la mañana es:

- El suplementero: pero él no toca a la puerta (salvo que venga a cobrar). Él sólo lanza el periódico.
- Los evangélicos y/o predicadores: ellos sí que tocan a la puerta esperando a que algún alma caritativa les reciba para escuchar La Palabra. ¿Tiene que ser el domingo en la mañana? ¿Tiene que ser posible?.
- Niños jugando al ringringraja: esto es más común en los veranos, cuando están de vacaciones o en la madrugada cuando los que van o vuelven del carrete andan arriba de la pelota.
Entonces dos viejecillas preguntaron por el individuo del cual no se informará nada (por su integridad física), y la persona que abrió, amablemente ofreció la entrada a la casa, a lo que las invitadas respondieron con un rotundo NO.
Bueno, el asunto es que salió el personaje en cuestión (el ex, en este caso) a recibir a sus visitas, pero quedó de una sola pieza al irse enterando a cada paso que daba que una las mujeres que estaba parada en frente de su nuevo hogar no era nada más ni nada menos que su ex mujer, con quien había convivido por 16 años.
El resto fue una empapelada de aquellas que uno no querría recibir en "el día del señor". Palabras como mantenido, cafiche y maricón brotaban libres como el viento por la boca de la enajenada, quien ni siquiera pudo medir ni el lugar donde estaba parada ni el volumen de sus dichos.
El hombre, aún de una pieza, movía sus brazos en señal de "ya oh' ", pero nada, la trastornada dale con insultar.
Que por qué él creía que nosequién le había pegado. ¡Claro!, porque lo habían pillado con otra mujer acostado en la misma cama donde dormía con su mujer. Que de dónde sacaba tanta plata para mantener ahora tres casas, que si acaso pensaba si podría reírse de ella... que...
Ya cuando la situación se había tornado casi insostenible, la persona que había abierto la puerta en primera instancia, tuvo que mediar en la situación diciendo:
- ¿Podría bajar el volumen por favor?
- blablablablablabla
- Pero resulta que usted está en mi casa, no sea ordinaria
- blablablablabla
Portazo.
Finalmente, mujeres fuera; hombre nuevamente dentro (eso, hasta ahora).
Foto: en google

jueves, mayo 25, 2006

Paso en falso

Vidde/2
Los rostros se pasean por entre los angostos pasadizos del metro de Santiago.
Uno con cara de francés, otra con pinta de alternativa... quizás aquel con paso de poeta.
Y ahí, en una de las estaciones del barrio semi - alto, estaba sentada la seria esperando por quien le dio la vida.
A su derecha, la mujer que publicita a los cuatro vientos el periódico que casi llega primero. A la izquierda un cerrado puesto de maníes.
Más y más rostros pasan intocables por su lado. A los 5 minutos, un viejecito apoyado en su bastón, camina lento y ¿seguro?. Cansado, toma la decisión de sentarse a respirar hondo unas 3 veces para poder continuar su vetusta marcha.
Los minutos pasan y las personas también. Es agradable detenerse a observar el comportamiento del resto. Observa, contempla... espera.
Foto: Aliosha

domingo, mayo 21, 2006

The Daily Planet

Superhéroe en decadencia
Así como vimos en algún momento de la vida al deprimido ratón Miguelito deambulando por las calles de Antofagasta trayendo consigo un canasto con alfajores "a 100", ahora es el turno del hombre de acero. Sí, el mismísimo superman fue visto contemplando el paisaje a través de una ventana del primer piso de una casa de reposo allá por Melipilla.
Deprimido, melancólico y lleno de dudas, el super hombre pasa sus días en una pequeña habitación. El mismo que alguna vez fue considerado como el único ser capaz de salvar a la humanidad, ahora es uno de los cuantos postergados sociales que habitan este mundo.
Algunos lo dejaron para seguir a Batman, argumentando que el de la capa roja se había convertido en un mamón. Otros nunca lo aceptaron, porque claro, qué superhéroe podía usar ese "mechoncito" en la frente sin siquiera depeinarse cada vez que salvaba a alguien. Incluso hubo personas que al ver las iniciales C.K. pensaron que se trataba del famoso diseñador de modas, Calvin Klein... un desastre. (Otro detalle: ¿acaso es cierto que el periodista del Daily Planet es el único super hombre que tiene una vida de humano aparte de salvador?).
El asunto es que este hombre, quien se convierte en un ser absolutamente vulnerable ante la criptonita, pasa sus días encerrado, nostálgico y pendiente de las revistas de farándula, las que siempre lo utilizaban para subir las ventas. Ahora Clark Kent es sólo uno más de los héroes en decadencia.
Foto: Marmota

miércoles, mayo 17, 2006

¿Me lleva por 100?

En la 611
A pesar de estar en un mes de otoño como mayo, el calor no abandona la ciudad.
En el paradero no hay nadie más que la seria. Una agradable brisa acompaña la espera y los rayos de sol hacen pensar que no hubo para qué salir con chaqueta.
A lo lejos ve venir una de aquellas micros "del futuro". La seria alza el brazo en señal de parada. Aunque va en segunda fila, el bus vira abriendo sus puertas al detenerse.
Subir
Saludar
Pagar
Recibir boleto
Buscar asiento
Por allá, cerca de la segunda puerta hay uno desocupado. Al lado, un viejito de unos 60 y tantos años. Mirándolo de reojo, vio que vestía una chaqueta color café militar (¿existe eso?), zapatos, pantalón de tela y camisa blanca.
La seria ya sentada, sacó de su bolso el libro de turno y comenzó a leer lentamente, como es de costumbre.
De pronto, siente que el anciano comienza a balbucear palabras extrañas, o quizás no tanto, pero ininteligibles a la primera. Pensó que le hablaba, que le pedía algo. A lo mejor ayuda; a lo mejor un segundo para hablar.
Pero no. Él miraba hacia afuera, como conversando consigo mismo o con algún amigo imaginario de aquellos años. Ya nunca lo sabremos.
Hacía calor en ese lado de la micro. Cuando se desocuparon dos asientos, la señorita de más allá, se cambió para apoyarse en la ventana, como es costumbre.
En la otra esquina se subió otro viejito. Éste usaba lentes con un marco negro y grueso. Y por su cara y contextura, bien podría haber sido una versión ¿moderna? del Chicho. En su cabeza tenía una hoja de árbol, la cual fue quitada amablemente por el sesentón casi en cámara lenta (una imagen hermosa). El monólogo fue interrumpido por el nuevo tripulante.
El resto del viaje fue conversa entre los dos. Risas y consejos urbanos. Amigos de la cuadra.
Al final de eso, una señora cubana quizás, su bebé diciendo "guau - guau" y la esquina de la parada.
Arreglar el bolso
Pararse del asiento
Tocar el timbre
Bajar.

domingo, mayo 14, 2006

Tamborileando

Oscar no quiso crecer más
El mundo es hostil. La vida de los adultos no es muy agradable y tan solo pensar en llegar a ese estado, deja cierto gusto amargo en el pequeño Oscar, quien el día de su tercer cumpleaños, tomó la decisión de no crecer ni un centímetro más.
Y así fue. Junto con la promesa venía un pequeño tambor de regalo. Su madre se lo había prometido la primera vez que lo vio, allá en la sala de partos.
Y con un salto, Oscar cumplió su palabra.
- Seré un gnomo.
Un grito. Nada más que un agudo grito podía lograr lo imposible. Ay de quien intentara quitarle su tambor, porque cualquier cristal que se encontrara en el camino sucumbiría al fenomenal "Oscar, el vitricida".
Y sin querer entrar en el mundo de los grandes, el pequeño pasó de todas formas por las calles de la adultez. ¡Y cómo no desatar algunos problemas!. Después de todo, y aunque tuviera la estatura de un niño de 3 años, Oscar se estaba convirtiendo en un joven que nunca supo quién era realmente su padre, con una mamá que murió, según él por comer demasiado pescado crudo y por haberse enamorado de una chica que sabía a vainilla, quien después termina embarazada. ¿Del pequeño gnomo?
Historia conmovedora. El mundo de la segunda guerra mundial tocado bajo el tamborilero, que terminó en un tren hacia quién sabe dónde, lejos de las faldas de su abuela.
"Somos muy pequeños para perdernos"
Foto: en google.

jueves, mayo 11, 2006

Common people

Entre churrascos y britpop
La petición era la siguiente:
Comprar:
*600 grs. de posta molida
*3/4 de churrascos
*5 chuletas de cerdo
*2 pechugas de pollo
*2 longanizas
*1/4 de queso
*1/4 de jamón de pavo
- ¿Y todo eso es pa' un asado acaso?
En fin, la compra se realizaba. El carnicero colocaba el pedido sobre la pesa eléctrica y la cifra aumentaba: 2 mil, 4 mil 500...

Y de pronto, ya en la fila para pagar en caja:

"I want to live like common people
I want to do whatever common people do
I want to sleep with common people
I want to sleep with common people like you"
¿Qué?, ¿carniceros britpop?. ¡Genial!. Es como en la micro una vez, el chofer de una amarilla subió el volumen cuando Morrisey hizo su aparición, entre el glamour de los vocinazos a las 6 de la tarde movía el dedito apoyado en la palanca de cambio.
¿Y qué? en los ochentas, y cuando mi abuelita aún vivía, gustaba de Tracy Chapman (creía que era hombre. Nunca supo lo contrario).
"Sorry Is all that you can't say...
But you can say baby
baby can I hold you tonight..."
Foto: en Google, música en allmusic

martes, mayo 09, 2006

NastiZol


No al empepamiento
Debo guardar cama
- ¿Y dónde la meterás?
...
Mal, pero ni tanto ya.
Con esa tos que aflora en los momentos más inoportunos.
- ¿Como tentarse de la risa en medio de la liturgia?
Exacto.
Gracias por el limonero.
Imposible respirar por la nariz.
Labios partidos.
No hay olores.
Pero bien, aunque ni tanto.
Foto: en Google.

viernes, mayo 05, 2006

Excavaciones

Tras el arbusto
Detente un instante y mira a tu alrededor. ¿Qué puedes ver?.
Hay árboles desnudos, gente que corre rauda hacia ninguna parte, música urbana de aquella que rescatas en una grabadora para un trabajo radial...
Sí. Hay de todo y para todos. Pero, ¿puedes siquiera sentir qué es lo que hay allá abajo?.
Después de todo, en eso nos estamos convirtiendo, en lo que yace bajo la tierra.
Si descorres un poco las ramas de aquel arbusto, podrás ver a los insectos comiéndose entre ellos. El horror de la putrefacción palpita como sonido de fondo y las campanas resuenan como el cántico de un réquiem.
Bajo ese enrejado pulcro, están las plagas, lo indeseable, la maldita conciencia de quienes se creen dueños del mundo. Se multiplican. Son ellos y no otros.
Bajo las raíces de ese otro árbol está lo obscuro. La luz ahí no ha llegado nunca y por más que los gusanos hayan constuido redes viscosas, el desagradable estentor ruge fuerte sobre el fondo de la tierra, remeciéndola y transformándola en polvo de vidrio. Las espinas clavan fuerte.
Ya superamos la etapa del demembramiento. ¿Qué nos espera más adelante detrás del arbusto?.
Foto: Aliosha.

martes, mayo 02, 2006

Pisadas flotantes

La vida sobre el asfalto
A tientas viaja por el cuadriculado suelo. El asfalto helado, recibe lo que alguna vez fue de su existencia: tibia, mas inerte y socialmente acabada.
Viddefotos
Gélido es el aliento que se desvanece por sus narices. La palma de su mano derecha pide más; la izquierda quiere que la tomen en cuenta, que la soliciten para luchar.
Los años hacen de él un inadaptado con experiencia. Por el camino a rayas va con paso lento, pero ansioso. No desea nada más que una botella de vino. Siempre dentro de un cartucho de papel.
Se siente como el rey de la nada. Todos lo rodean, sin embargo, son pocos los que lo notan. Arrastra sus pies buscando respuestas. Algo tiene que haber dentro de esta enorme caja de humo.
Los sueños que se esconden tras esa barba de meses surgen de pronto como la visita del cartero. A finales de alguna década, era un tipo con un círculo en su cabeza. Hoy, su cuerpo deambula intentando conseguir monedas para el pan. El alcohol y los perros son sus aliados; la calle su hogar. Su nombre finalizaba con el apellido Echaurren. Ahora es "el loco", "el viejo barbón"... "el viejo del saco".

jueves, abril 27, 2006

Placeres de niño

Hojas crujientes
Siempre era lo mismo: la salida a la plaza para almorzar y la búsqueda de hojas secas para pisar.
La abuelita llevaba en sus manos la pequeña olla con sopa. Sentaba a la niña en una banca, pero ella sólo quiere columpiarse.
- Te prometo que de ahí me tomo la sopa.
Y cumple su promesa. Corre hacia su abuela y abre la boca como queriendo comerse el mundo.
- Una por la mamá. Otra por el papá.
Terminado el consomé, las dos amigas prosiguen su camino entre el cesped, el señor que lo riega y las hormigas que se suben por la pierna de los niños bailando al compás de "Mazapán".
- "Una cuncuna amarilla..."
En el jardín infantil le pidieron hojas de árboles. Todas diferentes. Diez en número.
Recolectaron hojitas toda la tarde. Algunas aún verdes, otras rojizas, cafés y por supuesto una que otra crujiente.
Años después, muchos años después sucede esto: la abuelita no está, duerme entre las nubes. Y la niña ahora se deleita pisando hojas secas, tal como antes, pero ahora la música la lleva en CD y la sopa sólo para el invierno.

lunes, abril 24, 2006

Pelusientos

Paseando por allá (y también por acá)
Los dos pares de zapatillas gastadas nos llevaron hasta el lugar que nos ve desde hace un tiempo caminar con los dedos entrecruzados.
El viaje comenzó en la calle Huérfanos. Allí una bruja de esponja nos saludó batiendo su escoba mágica. Lanzó un hechizo y se metió a mi bolso.
Luego, el Parque Forestal, entre medio de las hojas crujientes de otoño, albergó por otro fin de semana a aquellos valientes hidalgos quienes con manta en el pasto, se colocan a vender cuánto artículo uno se imagine.
Ahora son dos cuadras las que se "ocupan". Abuelos, jóvenes, adultos, niños y gente extraña (sí, porque es extraña), pasea por los puestos como queriendo dar en el clavo con lo que andan buscando.
Y ahí estábamos nosotros. Ojos alerta "por si las moscas" (u ojo al charqui).
- Me llevo el dvd de Amelié.
- También el parche de Mafalda. ¿Está hecho a mano?.
El reloj marca los minutos en forma agradable. La brisa fresca de estos días (pasadas las 18.00 horas por supuesto), hace que todos salgan de sus cuchitriles y con monedas en mano, transiten por entre las hojas secas otoñales buscándolo todo. Topándose con algo.
Siempre se agradecen las salidas dominicales. Para nada fue un "fomingo", al contrario, exquisitez absoluta teniendo como última parada el Café Mosqueto.
- Un chocolate caliente simple y un cortado de Venezuela por favor.
After that: el dibujo del gato es porque se me atravesó un gato negro la otra vez. No tuve miedo por la supuesta maña suerte, al contrario, me gustó el minino. Tenía ojos de luna llena.

viernes, abril 21, 2006

Socialité V.U.P.

Desconocidos y ajenos (una periodista converguenza)
En busca de un espacio con vista al lienzo, la señorita seria de más allá estaba a punto de entrar por milésima vez al encuentro con lo que ella detesta (¿o mejor dicho teme?): el contacto social y/o la conversación con gente desconocida.
Observa el celular y hace quién sabe qué artimañas para que la vean (si es que la advierten) ocupada.
- Dejaré aquí mi cartera... mientras digo yo ¡ja!. Decía una motivada alumna.
- ¡Ja!... emm sí. Contestaba la seria. (Maldiciones).
Y se le viene el corazón con sus papitaciones encima. Las cálidas y enrojecidas orejas la delatan. Y hasta agradeció a los cielos por no pasar por la típica dinámica del presentesededóndevienequéhaceyquébuscaestandoaquí
Las miradas de reojo y la cautela son su especialidad. A veces incomprendida y tachada de extremadamente seria (por no decir de "miradora en menos" por la forma de observar), la señorita de más allá busca alguna cara amable o medianamente familiar para poder si quiera esbozar alguna sonrisa. Por ahora, no sucedió. Esperemos que en el camino hayan holacomoestás. Después de todo, el diploma también va por salir del agujero del miedo: el miedo a socializar.

miércoles, abril 19, 2006

Hágalo usted mismo

I.) El día "D"
Lo diré de esta forma: mañana en la sala 5 estaré sentada con cara de papa frita esperando que las palabras de algún profesor (esperemos que maestro) me transporten hacia lo infinito del séptimo arte.
Lo diré de esta otra forma: mañana el edificio con el cristo abrirá las puertas a mi croquera y lápiz. Esperemos que el lienzo proyecte una que otra "joyita".
Lo diré también de esta otra forma: mañana comienzo mi Diplomado de Estudios en Cine en la Católica.
After that: como lo anterior es demasiado autorreferente, los dejo ahora con este plus.

II.) De la mano con Pollock


Pruebe usted también su lado artístico aquí

Pintor estadounidense, el miembro más destacado del expresionismo abstracto. Nació en Cody, Wyoming y estudió en la Art Students League de Nueva York con Thomas Hart Benton. Sus primeras obras, en el estilo naturalista de Benton, representan escenas estadounidenses de forma realista. Entre 1943 y 1947 Pollock, influido por el surrealismo, adoptó un estilo más libre y abstracto.A partir de 1947 Pollock evolucionó hacia el expresionismo abstracto, desarrollando la técnica de la action-painting o dripping, consistente en derramar, dejar gotear o lanzar pintura sobre lienzos sin tensar. Murió el 11 de agosto de 1956 a consecuencia de un accidente de automóvil. (Más)

domingo, abril 16, 2006

Ciclos en cadenas

A puertas cerradas
Hoy, las puertas permancen cerradas. La que se abría, ahora está clausurada y la permanentemente sellada, se encuentra abierta de par en par.
Cada habitante mantiene el equilibrio sin consultar el estado del tiempo y a pesar de que aún dentro de cada (sub)consciente permanece intacto el sentimiento y la idea del reencuentro.
Aún así, las puertas están ya cerradas. Ni un huracán podría volverlas a abrir.
¿Qué?, ¿qué cómo lo sabemos?... pues lo dicen los noticiarios.
El mundo da vueltas y al fin y al cabo, la historia vuelve a repetirse. Si no lo creen, pegúntenle a la vida.
Teníamos la idea de abrir las puertas uno de estos días, sin embargo, una de ellas ya no tiene aceite.

jueves, abril 13, 2006

Conejillo de indias

El falso conejo
Ya se acerca pascua de resurrección
y aunque ahora ya parece sólo ser
el día de los huevitos de chocolate y del conejo,
todos los animales de la tierra quieren adoptar las características
del orejudo, aunque sea en forma part - time.
Pese a asistir a diferentes casting y pasar muchas veces inadvertido,
el gato - conejo no pudo pasar la prueba de una de las cadenas de supermercado del país.
Ya lo ven, lo rechazaron.
Y tiene que llevar pescados a su casa.
Le estamparon la palabra "rechazado" en la frente
y así se fue cabizbajo
Para colmo había salido a la calle con una polera manga corta...
justo hoy... un día frío. Un día helado.

lunes, abril 10, 2006

¿Buena? nueva

Hombre soltero (otra vez) busca
Parado frente a un cuadro ya terminado por algún artista, un hombre quedó contemplando una parte de la pintura en la que una mujer ya madura mecía su cuerpo en una silla de jardín.
De vuelta en casa, el hombre aposentado en su sillón favorito, barajó todas las posibilidades.
- ¿Le habló otra vez?, ¿me alejo para siempre?, ¿cierro los ojos?
Así se la pasó toda la noche hasta que por fin se quedó dormido.
Al otro día decidió tomar el teléfono e intentar dar con el número de aquella mujer del cuadro, a quien había dejado de ver hace muchos años.
Se dejó por fin de payasadas y habló.
- Hola ¿te acuerdas de mí?
Y ahí comenzó el vals de los novios. Pasos para delante y otros para atrás, la mujer se desbordó por la pintura hasta salirse completamente de ella y comenzar un juego adolescente del cual ella era la protagonista principal.
Como las reglas no existen, las paredes cerraron por fin sus oídos (o se hicieron las sordas) y dejaron al libre albedrío al par de sombras amorosas hacer su trabajo.
El óleo ya está seco.

jueves, abril 06, 2006

...

Cerebro trabajando
¿Hay días en que las ideas se agotan?
¿Existe la posibilidad de que en la mente sólo quede el "duende de la pelusa"?
¿Podrá ser posible que Madame Curie haya atacado a su/mi madre?
¿Algún día nuestras almas encontrarán refugio?
¿Me quieres mucho, poquito o nada (aún)?

martes, abril 04, 2006

Noctosalidas

Fin en Brasil
Sólo uno eran en la habitación. Luego, el rechinar de la puerta de calle habló por sí sola para decir "basta, esto no es correcto". Prendas intercambiables y un solo discurso.
- No quiero escucharte.
Arroz en la olla, vasos llenos y ensalada de tomates con pimentón verde. Las miradas eran húmedas, tanto como el vapor de la tetera caliente.
- Salgamos de aquí.
Y la travesía de un recorrido desconocido los hizo llegar al mismo terreno que alguna vez los cobijó como "sólo amigos".
Las vueltas en caracol, las vitrinas alternativas y la superficie resbalosa los hizo entrecruzar los dedos una vez más.
- Olvidémoslo todo y empecemos otra vez.
Llamada de celular. El encuentro es en pocos minutos un poco más allá, pero no más acá.
Ahora son cuatro. La salida se vuelve marcial y los cánticos militares resuenan como el sonido de las botas de combate sobre el asfalto.
Próxima parada: Estación República.
Algunos pasos apurados y ya estában todos allí. Una mesa, cuatro sillas y unos cuantos tragos hicieron del encuentro una burbuja amena y (sin) palabras. Nada más que decir... gracias.
After that: la foto la "robé" de aquí

viernes, marzo 31, 2006

miércoles, marzo 29, 2006

Hoy con ustedes...

El hombre cojín
En peculiares circunstancias, arribó esta mañana/tarde/noche un extraño ser cuyo cuerpo estaba totalmente lleno de cojines.
Si señores, este fantástico acontecimiento fue visto por aproximadamente una decena de personas en las inmediaciones del cerro pongaleustedelnombre lo que por supuesto generó dudas entre los más escépticos.
La Seria y su pequeñísima libreta de apuntes estuvieron paradas en el mismo punto en donde aterrizó el cojín gigante y pudieron acceder en exclusiva a una entrevista con él.
En medio de la nada y de todo, estaba el ¿androide/marciano/turista?. Acolchado y al parecer recién lavado, el ser de quizasdonde accedió a conversarnos sin colocar trabas a las preguntas.
- Antes de comenzar, ¿cómo prefiere que le llame?
- Puedes llamarme como mejor te acomode: cojín, pillowman (para los "gringous"), almohada. Da igual.
- Bueno don cojín. Quisiéramos saber quién es usted. ¿De dónde viene?
- Vengo de Cojilandia (y que no se confunda mi nombre para otros fines). Un planeta que queda muy cerca del vuestro. Si no saben dónde está es por la mala gestión de la Nasa...
- Pero ellos han llevado incluso el hombre a la luna...
- No me venga con patrañas señorita. ¿Usted cree que en el cielo del espacio no hay estrellas?. Eso no era más que un paño negro de fondo. ¡Por favor! Ja-ja-ja.
- Irónica respuesta (me está cayendo bien el pillowman). ¿Y usted allá qué cargo ocupa? Lo digo por esos cierres y botones que cuelgan del género de las almohadas.
- No pues. Ahí si que estamos mal. En Cojilandia no hay "cargos" como usted le llama. Todos hacemos de todo, para algo tenemos la napa en la cabeza. ¡Ocupémosla por dios!.
- ¿Y a qué vino a la Tierra?
- Mmm (medita un rato). Eso no sé si contestárselo. Las políticas establecidas en las relaciones exteriores de Cojilandia son estrictamente privadas y la difusión e incluso el simple copuchenteo está penalizado.
- ¿Y cómo castigan los delitos?
- A cojinazos.
- Y ahora ¿cuáles son sus planes? ¿Alguna visita iluste?
- Sí. Pretendo ir a ver en algunos minutos más al "Divino Anticristo". Dicen que ese hombre es la respuesta a muchas inquietudes.
El relleno de espuma comienza a inflarse, indicio de que la partida está por venir.
- Bueno, bueno... señor cojín ¿alguna última palabra para este medio antes de partir?
- Sí, por supuesto. Sólo quiero decirles a todos aquellos que matan a los animales, que pronto recibirán noticias nuestras. Hablo puntualmente (y eso no quiere decir que no haya más lugares), de Antofagasta y los "tontitos" de Ingeniería de la UA, de San Antonio, Valparaíso y alrededores y del señor seremi de salud de la región metropolitana. Ya les advertí... yo... y también... para después luego...
Extra, extra!
Interrumpimos transmisiones para decir tan solo que...
La zanahoria se acerca.

sábado, marzo 25, 2006

Conejadas

Un conejo fucsia
Me contaron la historia del conejo fucsia que pasea a diario cerca del Barrio Brasil en Santiago.
Con una correa, su dueña lo traslada de un lado a otro, ocasionando que los transeúntes observen extrañados a este simpático y a la vez pobrecillo ser.
Es un conejo, blanco en sus comienzos (por lo menos eso pretendía su madre), y que luego bajo los efectos de ciertos líquidos, tinturas y quiensabequémás, su piel fue cambiando de color hasta llegar a lo que es hoy: un conejo fucsia.
Los niños se le acercan, la dueña sonríe y el animalejo suspira.
After that: haciedo publicidad barata: sigan votando nomás por el AltoSubterráneo aquí. Gracias.

miércoles, marzo 22, 2006

En el diván

A palitos
Formados de palitos, los hermanos nacieron gracias a la gestión de un par de crayones y la mano mágica de un niño, quien mientras estaba siendo atendido por la psicóloga, llenaba una hoja en blanco con ideas que venían de su cabeza o quizás desde el más allá.
- ¿Quiénes son ellos?
La pregunta rebotaba en el cerebro del pequeño que sin ninguna reacción continuaba dibujando al par de amiguitos.
Primero en negro, luego colores más fuertes, pero nada resaltantes.
- ¿Son tus papás?
Otra vez una pregunta. El niño no quería preguntas. Era feliz en su mundo "en el trance".
Detrás de las sombras de su creación, los hermanos se reunían a pensar en qué hacían plasmados a palitos y en una hoja de consulta.
La psicóloga no paraba de anotar observaciones inútiles y las rayas parecían ser el único material que reiteraba su presencia.
Los palitos seguían la música de fondo que la profesional había escogido para el niño. El relajo es indispensable.
- ¡Y qué sabe usted!
Los palitos eran sus amigos. Blancos, morados, azules o rosa, los palitos y sobre todo los hermanos, eran sus compañeros de juegos. No los molesten.
- ¿Inventemos una historia con tus amiguitos?
La goma de borrar hizo su trabajo.

domingo, marzo 19, 2006

Música sentados

Asientos 24,25 y 26
Y ahí henos sentados. ¿A las 21:00 o 22:00 horas?. Qué más da.
Un joven acomodador nos mostró el camino hacia los acolchados asientos, haciéndonos sentir importantes aún con las zapatillas rotas, el cierre malo del polerón y la plata justa en el cajero automático.
22:15 hrs. (ni las 21 ni las 22). Se apagan las luces y una voz en off da indicaciones que luego uno que otro no cumplirá.
- No fume.
- Ni comestibles ni bebestibles.
Pronto las guitarras, el bajo y batería harían lo suyo. Sin embargo, la curva del reporte se nos iba cayendo de a poco mientras las espaldas se iban deslizando por los acolchados. Todo esto mientras...
Groupies. Unas lolitas de alrededor de 15 años vueltas locas con esta agrupación chilena. Grupo joven, fans jóvenes. Saltaban cual conejos en el prado agitando los brazos y sacando cuánta tecnología podríamos desear para dejar registrado al grupo de sus amores. Por supuesto no faltó el ¡siéntense!.
Fotógrafos por doquier. ¿Será necesario sacar fotografías de secuencia a todos los movimientos de los artistas?. El artista tocando la primera nota; acostado guitarreando, la baqueta a 45 grados, a 50, a 68...
El "mono". Con movimientos peristálticos - psicoldélicos - ¿quédiabloshace?, el invitado de la banda, el señor Marabolí era el único que sonreía sobre el escenario.
- Son cuatro
- Saquen al mono
Palabras que venían de atrás. ¿Le habrán tenido "mala"?.
Porfiado. Te dicen que no se puede fumar dentro de la sala... Y le quitó de las manos el cigarro. Sin más explicación.
Habia quienes coreaban las canciones. Otros movían la patita. Y nosotros... Chileno...
After that: fotografías gentileza Alamedas (hay photoshop de por medio).

jueves, marzo 16, 2006

Hello my baby!

... y la hizo callar.
" Estaba la rana sentada bajo del a...gua
cuando la rana se puso a cantaaar,
vino la mosca y la hizo callar".

Pobre rana (y posteriormente pobre mosca y pobre araña y etcétera). Las hicieron callar. Nos hacen callar; los hacemos callar.
Y es que la corchetera alcanza para todas las bocas. ¿Quieren decir algo?. Pues esperen sentados porque el camino es largo.
Tal como a la rana nos sucede a todos. Hablen y serán censurados.
La hoja filuda de la tijera espera impaciente por cercenar una que otra lengua, a lo Oldboy.
- Haré lo que quieras, incluso, no volver a hablar nunca más. Seré tu perro y nuevamente etcétera.
Y ahí estaba la pobre rana (y luego la mosca, la araña...). Sentadas esperando por una oportunidad. Sólo querían cantar bajo el agua. ¡Cómo si se pudiera!.
After that: El mundo debe paralizar sus vueltas. Hoy, el homenaje es para Matilda, la nueva hadita rosa que llegó esta tarde al mundo.

lunes, marzo 13, 2006

Lengua traposa

Sin sabores
Tal como la lagartija pierde la cola a manos de los pequeños con resortera, sus ojos iban soltando pestañas a medida que el sol cambiaba coquetamente de posición.
La luz se colaba por entre los agujeros, siendo letal la mirada hacia la ventana. Obviamente, el placer que le causaba era indescriptible, por lo que todo en el mundo se dirigía hacia ese lugar prohibido.
De fondo, la música le recordaba que la vida estaba marcada por las agujas del reloj. La habitación, lo único que le permitía conocer el resto del universo.
Los cuadros apostados a un solo lado de la pared izquierda, la misma que topaba con la ventana, la luz y todo eso, mencionaban sutiles el paso de la mañana. Un, dos, tres pasos hasta llegar al límite.
¿Qué es lo que pasaría si la última pestaña acaba con el vaso de leche que temerosamente hirió el borde de su dedo?.
Líneas, manchas, colores y uno que otro tono, ornamentaban la pared. Esa única parte de su habitación a la cual le tenía respeto. El resto, sólo pintura blanca.

viernes, marzo 10, 2006

Cosas mundanas

Una araña en tu pelo
No hizo falta decir algo. Una pequeña araña subía rápidamente por su pelo, mientras la mirada atónita de la contraparte intentaba esconderse de tal acontecimiento.
Rubia, menuda y audaz, la octopatas intentó en todo momento de arrebatar todo el sabroso líquido que emanaba de su esencia. Sin embargo, un humilde y nunca bien ponderado paño de cocina, terminó con la insectívora odisea. Su muerte, provocó risas. ¿Triste? sí, pero ¿quién no descansaría con el término de un 'enemigo' consciente?
After that: ya lo decía en un comienzo... son cosas mundanas.

lunes, marzo 06, 2006

(Des)tapado

Un hueso de pollo atravesado en la garganta
Y así una vez más sucedía frente al espejo: su cuerpo aparecía deforme y desgastado por tanto ¿mal?trato. El daño era por sí mismo entregado casi como un regalo maléfico desde lo más alto de su (in) conciencia.
Al comienzo, el falso optimismo le hacía recordar viejos tiempos, en donde la figura acompañaba muy bien las diferentes piezas textiles confeccionadas con las más altas/bajas/medianas telas.
Luego, el espejo hacía su trabajo. La verdad imperaba en la imagen y todo lo bello que pudo recordar, ahora sólo se iba convirtiendo de a poco en una tétrica fealdad, digna de vendas en los ojos.
Unos pequeños golpes sobre su abultado abdomen, manifestaban su descontento. Las uñas seguían en la lista. Cuidadosa, pero dañinamente, las deslizaba por su pecho, logrando que largas líneas rojas se formaran a pocos segundos. Todo sin dejar huellas. El escote esperaba más tarde.
¿Y las piernas?. ¡Oh! ese era un festín para sus puños. Esos hoyitos que las adornaban la hacían vomitar. Las rayitas blancas que decoraban notoriamente sus muslos era algo que exasperaba a la del otro lado del espejo.
Y ahí se acercaba el minuto del perfil. Una vez más las lágrimas encolerizadas subían al escenario y bajaban bailando tap sobre la grasa acumulada.
El desfile de cómida rápida le hacía temblar y las miradas acusadoras (y también las que ella imaginaba) terminaban por ahogarla en la mayonesa de la promoción.
- ¡Hey!. Si lo que importa es lo de adentro.
- Sí. Claro.

sábado, marzo 04, 2006

Insomnia

Una noche espalda abajo
Nada peor que esto: dormirse temprano para luego despertar en medio de la madrugada y no poder pegar ninguno de los mil ojos.
En puntillas buscó a tientas el discman para poder por lo menos escuchar algo que le acomode por un par de horas (mínimo un par de horas).
De lejos, la luz del televisor proveniente de algún otro cubículo no permite la concentración máxima. Así, los párpados se obligan a sí mismos a alargarse hasta su máxima expresión.
¿Qué escuchar?. Introdujo las manos por los recovecos de la cama hasta llegar a la meta; tampoco es una tarea muy graciosa si pensamos en que no se quiere ni mover un alfiler. Los sonidos a esas horas de la noche se multiplican, sobre todo para quienes tienen problemas con la almohada.
Tori Amos pide permiso para adelantarse en la fila. Con un pequeño piano entre sus brazos, camina sigilosa y presiona con delicados dedos el play que nos llevará al éxtasis onírico.
A propósito de sueños, la Seria se vio manejando un Transantiago. Era fácil conducirlo... no tenía palanca de cambio.
Todo partió con Parasol. El término aún no comienza.

miércoles, marzo 01, 2006

Anteojos húmedos

La decisión es suya
Hoy quisiera contarles algo. Primero, ¿quieren que descorra la cortina?.
Si su respuesta es sí, lea las letras anaranjadas. Si su respuesta es no, continúe leyendo en negro y sáltese lo demás.
Entre libros y hojas sueltas comienza mi labor. Despego algunas cosas de su pasado y las traigo (ir)remediablemente hasta el presente.
Ojeo uno por uno el trabajo de algunos años y me parece encontrar la pregunta en letras gigantes. ¿Habrá sido suficiente?.
La mayoría de las personas que flota por allá/acá/más poracuyá, tiene las armas para enfrentar la ola de zapatos sucios que está por venir. Mi sentir es el de no estar preparada ni siquiera para atar los míos.
Mi mente se estira intentando alcanzar lo que desde hace un tiempo sueña. La conexión hacia el exterior parece inevitable, mas no consigo nada volando hacia lo que ya no es propio. Vuelo inerte hacia lo ajeno.
Me siento sobre el césped húmedo aún por el rocío de la mañana a pensar en qué diablos hago parada entre estas nubes siniestras que lo único que consiguen es taparme los ojos y dejarme encerrada por semanas en el infierno del ocio.
Imploro por un oido paciente, alguien que escuche de mí y acepte lo que hoy le vengo a proponer. Tengo ansias de demostrar lo que tengo bajo la manga, pero aún la puerta está con llave. ¿Es acaso muy nocturno mi pensar?.